domingo, 31 de octubre de 2010

Comparto esto porque muchas veces hay personas que creen estar fervientemente enamoradas... Pero hacen cosas más por obsesión que por "amor". El amor puro y verdadero es libre... El amor deja abrir las alas... Permite que soñemos... NO hace prisionero a nadie.

Cuando no hay amor aparece la obsesión:
para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad...
No sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor.
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.
A veces podemos parecer valientes, arriesgados...
Y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto…
Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado,
o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo, creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin.
Y en nombre del amor ¡matamos al amor!
Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve...

viernes, 22 de octubre de 2010

Se me olvidó todo al verte...

Las cosas pasaron muy deprisa
y los recuerdos tan despacio,
son tan breves tus sonrisas,
y tanto tiempo el que he esperado.
Para mí jamás te fuiste,
porque el mundo se quedó parado,
aunque ha sido un poco raro...

Ahora, viendote de nuevo,
me doy cuenta que te eché de menos.
Ahora sé que no soy dueña
de mis sentimientos
, que no importan los problemas
porque al decirme que te quedas
...

Se me olvido
que me juré olvidarte para siempre.
Se me olvidó
que prometí por una vez ser fuerte.

Y es que ya ni me acordaba, corazón,
que me gusta tu mirada tanto, amor,
que sigue habiendo algo fuerte entre nosotros dos
y, ahora que te tengo enfrente, nada es diferente.

Me hace tan feliz que vuelvas,
NUNCA quise que te fueras.
¿De qué vale tanto orgullo?
tanta estúpida pelea
y perder en un segundo,
lo que has buscado una vida entera.

Se me olvidó
que no he dejado nunca de quererte.
Se me olvidó
que en el amor no vale ser valiente.