domingo, 31 de octubre de 2010

Comparto esto porque muchas veces hay personas que creen estar fervientemente enamoradas... Pero hacen cosas más por obsesión que por "amor". El amor puro y verdadero es libre... El amor deja abrir las alas... Permite que soñemos... NO hace prisionero a nadie.

Cuando no hay amor aparece la obsesión:
para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad...
No sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor.
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.
A veces podemos parecer valientes, arriesgados...
Y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto…
Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado,
o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo, creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin.
Y en nombre del amor ¡matamos al amor!
Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve...

No hay comentarios:

Publicar un comentario